Aniversario de muerte de Manuel María

Tal día como hoy, hace 17 años, murió Manuel María (Outeiro de Rei 6 de octubre de 1929, A Coruña 8 de septiembre de 2004), poeta de la Terra Chá, al que le tributé el disco “A voz do vento” (La voz del viento) en 2016, año en el que le dedicaron el Día de las Letras Gallegas.

Polifacético, además de maestro y procurador, Manuel María fue editor (ediciones Xistral), político, autor teatral, poeta y narrador, siendo también uno de los primeros en publicar en gallego para los críos con el libro de poemas infantiles “Os soños da gaiola” (Los sueños de la jaula).

Poeta de la tierra, combativo, necesario y de fuerte compromiso político a favor del gallego y de Galicia (militó en la UPG clandestina, y ya en la democracia fue concejal en Monforte de Lemos con el BNG), Manuel María afiló su palabra alrededor de cualquier tema, abarcando una cosmovisión que ahondaba en la idea de que nuestra lengua es y habla de cosas universales.

Ternura

Poco importa que el ave de la esperanza
o la chispa amarilla del deseo
crucen por nosotros como un sollozo
para convertirse en niebla
o sombra desvanecida en la memoria.
Lo que de verdad importa,
amada e irrenunciable compañera,
es la llama delicada de la ternura
con la que encendemos la lumbre
en la que quemamos la monótona
tristeza de los días y donde arde,
serena y mansamente, el árbol
fiel y rumoroso de nuestra propia vida.
Manuel María (2001). A Luz resucitada en Obra poética completa II (1981-2000) (A Coruña: Espiral Maior)

“Aínda teño a esperanza” (Aún tengo la esperanza), extraído del poemario “Versos de lume e do vagalume” (Versos de lumbre y de la luciérnaga) publicado en 1982, parece que fue escrita pensando en el recorrido que yo mismo iba a comenzar en este año 2021 en marzo, en compañía de mi hermano Carlos, recorriendo las parroquias gallegas para presentar mi nuevo disco “Popsía Vol. I”.

  1. Ainda teno a esperanza Fran Amil e a tribo incompren 3:07

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Aún tengo la esperanza de poder
recorrer una por una
todas las parroquias de Galicia,
lugares y casales,

andar puerta por puerta,
dialogar persona a persona
cara a cara,
pues no hay tarea más urgente,
hermosa, clara y necesaria.
Gastaré mi cuerpo en los caminos
hasta ser polvo, guijarro y zarza.

Mi voz, de tan usada, será
el levísimo eco de un rumor:
sólo fundamento de semilla
que apenas podrá rozar
la intimidad cerrada de los gallegos,
extraña tribu incomprensible
hecha de oscuridad, viento y cantería.

Recorrer una por una todas las parroquias de Galicia, dialogando persona a persona,  es una de las mayores satisfacciones que me aportan mis discos “A Voz do vento” y “Popsía Vol. I”. No hay tarea más urgente, hermosa, clara y necesaria. Gastaré mi cuerpo en los caminos hasta ser polvo, guijarro y zarza. Y no estoy solo, que siempre me acompañan grandes amigos y músicos, como Richi Casás y Fernando Román. De esta vez, nos juntamos en la Casa Lourán, en As Restrebas en el Val de Xestoso, parroquia del ayuntamiento de Monfero en A Coruña, donde Anabel González nos acogió con amor. La excusa para hacer una visita a tan hermoso y acogedor lugar fue la de juntarnos para hacerle un homenaje a Manuel María, tocando una versión en acústico de “Aínda teño esperanza”, rascando yo la guitarra rítmica, Richi el saxo alto, y Fernando el cavaquinho. Disfrutadla.

Para escucharla, pulsad en el título encima de la foto.

Si quedáis con ganas de conocer más cosas sobre el poeta de la Terra Chá, podéis hacer una visita a la Casa-Museo Manuel María.